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¿Qué hace un prebiótico?

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En pocas palabras, un prebiótico actúa como una fuente de alimento especializada para las bacterias saludables que ya viven en el intestino. A diferencia de los probióticos, que son bacterias beneficiosas vivas, los prebióticos son tipos de fibra alimentaria (sobre todo hidratos de carbono) que el cuerpo humano no puede digerir. En cambio, viajan intactos a través del sistema digestivo hasta el colon, donde se fermentan. Este proceso de fermentación estimula el crecimiento y la actividad de las bacterias buenas (como las bifidobacterias y los lactobacilos). Piense en su microbioma intestinal como en un jardín: si los probióticos son las "semillas" o "plantas", los prebióticos son el "fertilizante" que garantiza que esas plantas sobrevivan y prosperen. Al alimentar a las bacterias buenas, los prebióticos ayudan a producir ácidos grasos de cadena corta (AGCC), que son cruciales para reforzar la barrera intestinal, reducir la inflamación, regular los movimientos intestinales e incluso favorecer la función del sistema inmunitario.

Fantástica deriva de la fibra

Para entender realmente lo que hace un prebiótico, tenemos que fijarnos en su recorrido único por el organismo.

Lo especial de los prebióticos es que "resisten" la digestión. Mientras que el organismo segrega enzimas para descomponer la mayor parte de los alimentos en el estómago y el intestino delgado, carecemos de las enzimas específicas necesarias para descomponer la fibra prebiótica.

Como no se absorben en la parte superior del tubo digestivo, estas fibras llegan intactas al colon (intestino grueso). Este "paso seguro" es extremadamente crítico. Garantiza que el combustible llegue con precisión al campamento base, donde se concentra tu microbioma intestinal.

Una vez en el colon, el proceso pasa del simple transporte a la activación biológica.

Fotos de prebióticos

Proceso de fermentación: Alimentar a las bacterias buenas

Cuando estas fibras intactas llegan al colon, inician un proceso metabólico crucial llamado fermentación. Esta es la respuesta central al papel biológico de los prebióticos.

Las bacterias buenas que viven en el intestino -especialmente cepas como las bifidobacterias y los lactobacilos- tienen la capacidad de descomponer estas fibras. Al fermentar estas fibras, los prebióticos estimulan eficazmente el crecimiento y la actividad de comunidades bacterianas específicas.

Este proceso de "alimentación selectiva" es importante porque se dirige con precisión a los microbios beneficiosos en lugar de a los perjudiciales, ayudando a mantener el equilibrio del ecosistema interno.

Distinción entre prebióticos y probióticos

Lo más confuso en el campo de la salud intestinal es la diferencia entre prebióticos y probióticos. Para ser sinceros, la analogía del jardín suele ser la explicación más inteligible:

Los probióticos son "semillas" o "plantas": son las propias bacterias vivas. Reponerlas es como plantar nuevas flores en el jardín.

Los prebióticos son "fertilizantes": el combustible que permite a las plantas existentes (bacterias) crecer fuertes y extenderse.

Sin el "abono" que aportan los prebióticos, esas "semillas" (probióticos) pueden tener dificultades para sobrevivir o asentarse de forma permanente en el entorno intestinal. Por tanto, la función de los prebióticos es garantizar la sostenibilidad de la microbiota creando un entorno propicio para la prosperidad a largo plazo de las bacterias buenas.

Producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC)

El resultado más significativo del proceso de fermentación es la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC). Cuando se pregunta: "¿Qué hacen los prebióticos?", la producción de AGCC puede ser la respuesta que tenga un mayor impacto en su salud general.

Estos subproductos metabólicos desempeñan varias de las funciones clave que hemos mencionado al principio:

Fortalecer la barrera intestinal

Los AGCC son una importante fuente de energía para las células del colon. Al proporcionar energía a estas células, los prebióticos ayudan a reforzar la barrera física del intestino. Una barrera intestinal fuerte es esencial para evitar que las sustancias nocivas se "filtren" del intestino al torrente sanguíneo (lo que también se conoce como filtración intestinal).

Reducir la inflamación

La fermentación de los prebióticos ayuda a regular la respuesta inflamatoria. Los AGCC tienen propiedades antiinflamatorias y pueden aliviar el revestimiento del intestino, lo que desde una perspectiva clínica puede ayudar a reducir el riesgo de inflamación crónica en el tracto digestivo.

Regular la defecación

Los prebióticos desempeñan un papel en el mantenimiento de la regularidad al afectar al entorno intestinal y al volumen fecal gracias a su contenido en fibra. Ayudan a regular los movimientos intestinales y hacen más cómodo todo el proceso digestivo.

Favorece el funcionamiento del sistema inmunitario

Por último, no hay que olvidar que gran parte del sistema inmunitario del organismo se encuentra en el intestino. Al alimentar a las bacterias buenas y reforzar la barrera intestinal mediante los AGCC, los prebióticos favorecen indirectamente la función inmunitaria, ayudando al organismo a defenderse más eficazmente contra los agentes patógenos.

Los prebióticos pueden reforzar la barrera intestinal y favorecer la función del sistema inmunitario.

Descargo de responsabilidad médica

Descargo de responsabilidad: La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos y no pretende sustituir el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Si tiene alguna duda sobre una afección médica o un cambio dietético, consulte siempre a su médico o a otro profesional sanitario cualificado. No descuide el consejo médico profesional ni retrase la búsqueda de consejo médico por lo que lea en este sitio web.

Fuentes

Carlson, J. L., Erickson, J. M., Lloyd, B. B., & Slavin, J. L. (2018). Efectos sobre la salud y fuentes de fibra dietética prebiótica. Desarrollos actuales en nutrición, 2(3). Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6041804/
Gibson, G. R., et al. (2017). Documento de consenso de expertos: Declaración de consenso de la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP) sobre la definición y el alcance de los prebióticos. Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, 14, 491-502. Disponible en: https://www.nature.com/articles/nrgastro.2017.75

Autor: Sarah Mitchell

Hola, soy nutricionista titulada y escritora especializada en la ciencia del microbioma intestinal. Me apasiona tender puentes entre la compleja investigación médica y tu dieta diaria. Espero ayudarte a entender cómo los cambios dietéticos simples-como entender qué hace un prebiótico-pueden actuar como "abono" para una vida más sana y feliz. Me baso en la investigación revisada por pares para ofrecerle consejos de salud precisos y procesables.

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